De Watergate a Trump: legislaciones sobre Cuba
45 años de propuestas en el Congreso de USA

La relación Cuba-Estados Unidos ha influido sustancialmente en la sociedad cubana. Esta ha sido una relación asimétrica donde el estado norteamericano ha intentando incidir en el curso de los acontecimientos cubanos de diversas maneras: militar, económica, tecnológica, diplomática o legislativa. En este último plano están, entre otras, las leyes que codifican el actual bloqueo comercial, económico y financiero que impone Estados Unidos a Cuba y que solo el Congreso podrá derogar. Este escenario legislativo continuará entrelazado al andar, actual y futuro, del diferendo cubano-estadounidense.

La actividad legislativa en el Congreso de los Estados Unidos es elevada. En cada Congreso, que tienen una duración de 2 años, se ponen a consideración de representantes y senadores miles de propuestas de leyes (bills), de resoluciones (resolutions) y de enmiendas (amendments). Según GovTrack.us, en los últimos 45 años, el 104 Congreso (1995-1996) ha sido el que menor número de propuestas ha considerado con 7991, en tanto el 93 Congreso (1973-1974) ha sido el que más con 26 222. Sin embargo, esta profusa iniciativa legislativa no se traduce en un elevado porcentaje de proyectos aprobados, pues en este período el mayor porciento de aprobación de bills fue de 7% mientras que para resolutions fue de 11%.

Cuba figuró, según Congress.gov, en todos los Congresos acontecidos en el período comprendido entre el 3 de enero de 1973 y el 21 de diciembre de 2017 (desde el Congreso 93 hasta el actual).

En total, el nombre de la Isla apareció en 1894 propuestas legislativas. Estas apariciones están repartidas entre 1272 bills , 405 propuestas de resoluciones y 217 propuestas de enmiendas.

Ello no significa, necesariamente, que todas estas iniciativas estuviesen relacionadas directamente con la Isla, sino que el término Cuba aparece en el texto de las distintas propuestas

Los bills son las iniciativas legislativas más frecuentes en los Congresos de los Estados Unidos. Si estas propuestas son aprobadas se convierten en leyes, a diferencia de la mayoría de las resoluciones. Entonces no extraña que cuando el término Cuba aparece en los propuestas de los últimos 23 Congresos, incluyendo el actual, lo hace con mayor frecuencia en los bills.

De los 1172 bills en los que Cuba apareció se convirtieron luego en leyes 172. El porciento de aprobación de bills relativos a Cuba es de 13.5%, que, aunque pueda parecer pequeño, es bastante alto en comparación con los que suelen aprobarse en cada Congreso.

No es simple que un bill se convierta en ley en la nación norteña, porque pasa por un proceso largo. Primero, el bill se origina en una de las cámaras la de Representantes o el Senado, luego, debe ser aprobado en ambas cámaras, y, más tarde, debe ser firmado por el presidente para convertirse en ley.

Como cualquier bill, los relativos a Cuba se originan indistintamente en una u otra cámara del congreso, aunque el nombre de nuestro país suele ser más mencionado por las propuestas de resoluciones que parten de la Cámara de Representantes. El Senado ha propuesto en los últimos congresos 441 bills que contienen la palabra Cuba, mientras que la Cámara de Representantes lo ha hecho 831 veces (casi el doble) .

Además, es curioso que, mientras los temas propuestos por el Senado que involucran el nombre de nuestro país han tenido un 5% de efectividad, las propuestas de la Cámara de Representantes han sido aprobadas un 15% de las veces. Estas diferencias en las cifras quizás puedan explicarse por la diferencia de miembros entre ambas cámaras así como la periodicidad con la que se renuevan.

El número de representantes por estado es proporcional a su población mientras que el de senadores es 2 por estado. Actualmente, el total de representantes (435) es más de 4 veces el número de senadores (100). A ello se suma que la totalidad de los escaños a representantes son elegidos para cada congreso mientras que para el Senado se elige solo un tercio de los escaños

Las propuestas de Resoluciones (resolutions), por su parte, no suelen convertirse en leyes una vez aprobadas y pueden ser de tres tipos: simples (Simple Resolutions), concurrentes (Concurrent Resolutions) o conjuntas (Joint Resolutions).

En total, en los 45 años analizados, Cuba aparece mencionada en los textos de 405 propuestas de resoluciones, las cuales, por orden, se distribuyen en 217 Simple Resolutions, 128 Concurrent Resolutions y 60 Joint Resolutions.

Las Simple Resolutions se originan en una de las cámaras y se votan y se aprueban solo en la cámara que se originó. Suelen estar referidas a temas históricos, conmemorativos o cuestiones prácticas relacionadas con las reglas de la Cámara que las propone.

No existe una gran diferencia, en cuanto a las que tienen el término Cuba, entre las que se votan en la Cámara de Representantes con respecto a las que se valoran en el Senado. Sin embargo, la diferencia si es significativa en la aprobación: el Senado pasa el 39% de sus resoluciones simples por un 23% de la Cámara de Representantes.

Las Concurrent Resolutions, aunque similares en su concepción a las simples, afectan a ambas cámaras y no solo a aquella donde se originó y, por tanto, se votan en las dos.

En este caso es más frecuente que las propuestas se originen en la Cámara de Representantes aunque el porciento de aprobación es bajo (4%) sin que exista alguna diferencia respecto a la cámara donde se originó el proyecto de resolución

Por su parte, las Joint Resolutions son más complicadas e inusuales. Estas pueden tener la misma función de los bills (propuestas de leyes) llegando a convertirse en leyes o pueden servir para proponer enmiendas a la Constitución de los Estados Unidos. Se originan en cualquier cámara y necesitan, para su aprobación, ser votadas en ambas.

Entre el 93 y el 115 Congreso, 10 resoluciones conjuntas donde aparece el término Cuba se han convertido en leyes. Estas, sumadas a los bills aprobados, hacen que en 45 años los textos de 182 leyes del Congreso de los Estados Unidos tienen al menos una mención a la Isla caribeña.

Las enmiendas tienen como propósito modificar o adicionar elementos a legislaciones anteriores, así como a propuestas de leyes, de resoluciones o, incluso, a otras enmiendas.

Las enmiendas son las que menos mencionan a la Isla. Así, Cuba aparece en el texto de 217 enmiendas en los últimos 45 años. Algunas se refieren a textos de propuestas que si mencionaban a la Isla, otras la agregaron -o la intentaron agregar- a partir de su propuesta.

De esta manera, las enmiendas pueden ser la manera de introducir elementos relativos a nuestro país en leyes o propuestas legislativas que inicialmente no lo tenían.

La aparición del término Cuba en los Congresos de los Estados Unidos ha ido variando en el tiempo. Ello ha ocurrido en dependencia del contexto histórico y también del mandato presidencial. Esto es evidente si analizamos el momento histórico en que aconteció cada Congreso y tenemos en cuenta, además, que en cada mandato acontecen dos Congresos.

En el período que analizamos, 45 años, transcurrieron 22 congresos más el primer año del actual Congreso y tuvieron mandatos 8 presidentes norteamericandos, desde el Nixon de Watergate hasta el actual presidente Donald Trump.

Cada etapa tuvo sus propias características en cuanto a la política seguida respecto a Cuba y ello, de alguna manera, se refleja en las propuestas legislativas en cada Congreso.

En estos años, aún con un comportamiento irregular, el número de propuestas legislativas donde existe al menos una mención a Cuba ha ido creciendo en el tiempo.

Este crecimiento en el número de propuestas legislativas no se ha reflejado, a lo largo del tiempo, de manera similar en la aprobación de leyes y resoluciones.

Estas tuvieron su momento más elevado en el 101 Congreso (1989-1990), bajo el segundo mandato de Reagan, cuando fueron aprobadas 19 propuestas (15 leyes y 4 resoluciones).

Justamente, el 101 congreso marca el punto más alto de un período que comienza en el 93 Congreso, donde hubo un crecimiento, casi continuo, del número de propuestas legislativas.

Así, desde la parte final de la era Nixon hasta el inicio del primer mandato de Reagan, parece que los miembros del congreso aumentaron su interés legislativo relacionado con Cuba.

Los mandatos de Bill Clinton comienzan con un descenso en el número de legislaciones donde se menciona a Cuba, sin embargo, estas crecen hasta llegar un nuevo tope, 106 propuestas, en el bienio final de la segunda presidencia de Clinton que coincide con el 106 Congreso (1999-2000).

Es durante esta etapa, en el 104 Congreso, que se aprueba la Ley Helms-Burton, que recrudece el bloqueo económico contra Cuba.

El suceso vinculado con Elián Gonzalez no fue abordado exclusivamente por el poder judicial, sino que también fue tratado en el Congreso pues, en el 106 Congreso, varias propuestas legislativas relacionadas con el tema fueron presentadas.

Bajo los mandatos de Bush Jr. ocurre un fenómeno curioso pues, durante tres congresos consecutivos, del 108 al 110, se aprueban más resoluciones que leyes en cuyos textos aparece el nombre de la mayor de las Antillas.

Esto no había ocurrido antes ni ocurrió después, al menos en los años analizados

Los gobiernos de Obama marcan la etapa con el mayor número de propuestas legislativas. El inicio de su primer mandato así como el fin del segundo, coinciden con los dos congresos con mayor actividad legislativa donde se utiliza el nombre de Cuba.

En el primer caso, el 111 Congreso donde se presentaron 155 propuestas, el mayor número entre todos los congresos, destaca el elevado número de propuestas que mencionan a la Base Naval de Guantánamo.

Por su parte, el 114 Congreso, donde fueron puestas a valoración 143 propuestas, coincide con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos en un período donde se intenta avanzar en la normalización de las relaciones entre ambos países.

Del actual congreso, el 115, ha transcurrido la mitad de su periodo legislativo y ya han sido presentadas 52 propuestas lo que avisora un futuro donde, en los congresos que coincidiran con el mandato de Trump, habrá una actividad legislativa considerable con propuestas en cuyo texto aparecerá el término Cuba.

Cuba, por supuesto, no es el único país que se menciona en las distintas iniciativas legislativas norteamericanas. El número de propuestas donde son mencionados los distintos países puede ser un índicativo de la relevancia que ha tenido cada uno de ellos en el escenario político de Estados Unidos.

Para poder establecer una pauta sobre el interés, comparado con otras naciones, que ha suscitado Cuba en el cuerpo legislativo federal de los Estados Unidos se obtuvieron, segun Congress.gov, y por cada país, la cantidad de propuestas legislativas que contenían menciones a ellos en sus textos.

En total, se analizaron 50 países que todavía hoy existen y otra nación, la Unión Soviética (URSS), que ya no existe como tal. En la selección se incluyeron la mayoría de los países de América, los países que Estados Unidos ha enmarcado en su arbitraria lista de países promotores del terrorismo, potencias mundiales así como otros estados de África, Asia y Europa.

Cuando se observa el listado, es fácil notar que, sin duda alguna, México (31 654 propuestas) es el país que más relevancia tiene dentro de la escena política norteamerica. La cantidad de propuestas que mencionan a la nación azteca es casi 5 veces superior a la de Israel (6620), que ocupa el segundo lugar en la lista.

La cercanía gegráfica entre México y Estados Unidos, provoca entre ellas conflictos y acercamientos, y los miembros del Senado y de la Cámara de Representantes deben abordar, entre otros, asuntos políticos, económicos, migratorios y fronterizos relacionados con los aztecas. Esta es la causa de tal preponderancia.

Los países que encabezan el listado son, de manera general, los que uno esperaria, dado el escenario político internacional y el particular de los Estados Unidos, que apareciesen. Cuba ocupó, dentro del conjunto de países analizados, el lugar 12.

Entre los países latinoamericanos, Cuba es el tercer país con más propuestas legislativas donde aparece su nombre luego de México y Chile, por ese orden. Podría sorprender que la nación sudamericana generó más atención que la isla caribeña.

Cuando uno observa con mayor detenimiento como han evolucionado las propuestas relacionadas con Chile, se puede percatar que el mayor número de menciones ocurrieron desde el 93 hasta el 101 Congreso en un período caracterizado en el país sudamericano por la dictadura de Pinochet.

Luego de este período las menciones a Chile disminuyen notablemente y existe una gran diferencia con el número de propuestas que mencionan a Cuba.

Otro elemento a destacar son las coincidencias en una misma propuesta legislativa de menciones a distintos países. Esto también puede ser un indicativo del contexto político internacional y como es interpretado desde la visión hegemónica de Estados Unidos.

Según los datos de Propublica, México, seguido por Israel, son los países que más han coincidico con Cuba en textos legislativos. Esto, en gran medida, se debe a que estas son las dos naciones que más se mencionan en las propuestas que se valoran en el congreso.

Sin embargo, si sumamos las coincidencias de la Unión Soviética y las de Rusia, heredera de alguna manera de la antigua relación soviética con Cuba, estas ocuparían el primer lugar.

La Isla sostuvo, hasta su caída, una relación estrecha con la Unión Soviética, una nación con la que la nuestra mantenía vinculos fraternales y de cooperación. Ese era un período bipolar marcado por la lucha de poderes entre Estados Unidos y la URSS.

Rusia, en los últimos años ha incrementado su influencia a nivel global y también ha incrementado los nexos con Cuba.

Las coincidencias entre distintas naciones es importante valorarlas en el tiempo. Esto pudiera hablar de coyunturas políticas e internacionales concretas.

Con respecto a Cuba, las naciones junto a las que se menciona en las propuestas de leyes han variado también en dependencia del momento histórico en que se encontraba el país, y en el estado de las relaciones con los Estados Unidos.

Así, Angola estuvo entre las naciones que más coincidieron con Cuba en varios congresos que transcurrieron entre los años 70 y 80. Esa fue la época en que la mayor de las antillas se involucró, a pedido del gobierno, en el conflicto armado angolano.

También hay países que nada tienen que ver con Cuba, si lo vemos desde puntos de vista geográficos, históricos, y culturales; y, sin embargo, aparecen relacionadas usualmente con la Isla debido a que han sido incluidos en listas que conforma el gobierno de la nación norteamericana, y esto ha sido reflejado también legislativamente.

Por ejemplo, la Lista de Países que amparan el terrorismo, en la que Cuba figuró hasta 2015, junto a países como Afganistán, Irán, Iraq o Siria

Un hecho curioso es que Venezuela no ha aparecido, al menos de manera notable, entre las naciones que más coinciden con Cuba en el escenario legislativo norteamericano, a pesar de que Cuba y Venezuela han tenido en los últimos años una estrecha relación a todos los niveles.

Este primer acercamiento a cómo se ha mencionado la Isla en el contexto legislativo norteamericano de los últimos 45 años arroja elementos interesantes para valorar la política pasada y presente de Estados Unidos con respecto a Cuba. Sin embargo, estos elementos no son suficientes.

¿Quiénes son los que proponen las iniciativas legislativas relacionadas con Cuba? ¿Cuál es el contenido de los textos propuestos? ¿Qué propuestas se aprueban? Son preguntas que todavía debemos responder.

¿Cómo se hizo?

Fecha de publicación:
8/2/2018

Fuentes de datos:
Congress.gov, Govtrack.us y Propublica

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